Soltamos amarras en Puerto Marina y ponemos rumbo a buscar delfines, pudiendo seguir la línea de costa hacia Torremolinos y Mijas o hacia Málaga. Antes de alejarnos pasamos a la vista de La Carihuela y el Castillo de Bil-Bil, dependiendo de qué ruta tomamos en base a la disponibilidad de los delfines, que desde el agua se ven de una forma que no esperas. A partir de ahí buscamos los grupos de mulares en el caladero que hay entre la bocana y la altura de La Cala de Mijas.
Es una de las rutas más cómodas de toda la Costa del Sol: la plataforma continental aquí es ancha y el fondo sube despacio, así que el oleaje rompe menos y la navegación es suave. Por eso funciona tan bien con niños y con quien no tiene costumbre de barco. No hace falta irse lejos: los delfines suelen aparecer a pocas millas de la bocana.